lunes, 7 de marzo de 2016

Volviendo al mercado del usado en el amor


Ha pasado un buen tiempo desde mi ultima entrada, realmente ha pasado mucho tiempo desde que me volvía a inspirar a este tipo de cosas, por un muy sencillo motivo. Este hombre antes de casa y conservador, está de nuevo en el ruedo, en el mercado de la ridiculez y la payasada. Donde cada nuevo hombre solo te hace voltear los ojos hasta que no te provoca sino arrancártelos a ver si se es menos la desgracia de uno. 


Antes que nada me parece que debemos hablar de que pasó en estos últimos 6 años. (No me había dado cuenta que era tanto). En el 2010 hice mi ultima entrada por el sencillo y llano motivo de que encontré a alguien, ya saben uno sin estar saliendo mucho y ya encerrado en casa viendo películas y engordando no es que se inspire mucho en conversaciones internas tan conflictivas como es estar de nuevo en el mercado. Para colmo de males no sólo conocí a alguien, sino que empate después con otra persona y duramos 3 años. Después de finalizar esa relación, se presentó un año de no me hable, no me toque, no me intente, NO ME JODA. Tener una relación es una de las cosas mas bonitas que he experimentado, por buena o mala que haya sido, le permite a uno aprender muchas cosas de uno mismo, de como relacionarse, como ser un asesino en potencia sin llegar a cometer ningún asesinato y cosas así. Sin embargo, cabe aclarar que uno se termina oxidando y lanzarse al ruedo es un poco intimidante, ahora que por fin lo estoy haciendo nuevamente, me empieza a pasar cada cosa. Lo cual como siempre revisare con ojo sarcástico, irónico y humorístico.

-Que mejor manera de realizar una catarsis, mas aun con esta actitud tan positiva. ¿No les parece?

Es claro que escribiré sobre los dos imbéciles de personajes que hago llamar ex novios, pero es momento de hablar de algo mas reciente, lo cual involucrará hablar también del 2015 por temas de contexto. Pero es importante para calentar nuevamente en la escritura emocional, y así es mas sencillo sacar todo el sentimiento, dado que está fresco, caliente y por ende, no va a tener filtro social, moral o diplomático.

Después de estar básicamente en 4 años de relación tome la decisión de quedarme un año largo solo, había olvidado que era eso y tenia muy buenos recuerdos, por lo tanto, me di la oportunidad de disfrutar mi circulo social y de aprovechar que después de mucho tiempo, ahora yo elegía con quien estar. Era como salir de mercado, y que mercado tan delicioso el que me di. Sin embargo hubo dos momentos coyunturales para que ese espacio también se diera por terminado. En primera estancia se encontraba el hecho de que sin darme cuenta me había vuelto codependiente de ese circulo y segundo, porque de verdad me encontré con alguien que me movió el piso. No quería en un principio pensar en eso, solo en un encarrete que lo sacara a uno de la monotonía y pudiera apagar los instintos mas básicos y banales del hombre, afecto.

Comenzamos a salir lo típico, piropo va piropo viene y empieza a desarrollarse este monstruo que llevaba tanto tiempo apagado. Básicamente pasé de ser una persona tierna y detallista a una persona extasiada por ello, no es lo mismo, estuve fuera de control. Comencé a soñar y de hecho comenzamos a soñar, es curioso, es como romper las reglas de entrada, proyectar sin empezar. Pero ¿Quien dijo que tenia algo de malo soñar?

La situación seguía evolucionando e iba oficializándose de cierta manera. Sin embargo se ignoraron diversas situaciones que vale la pena nombrar:


  • Desapariciones fortuitas: Es claro que las personas a pesar de estar en una relación, necesitan sus espacios y quien aprende a estar en una aprende a disfrutar de los silencios que se dan cuando se está con alguien. Pero, esto no quiere decir que la persona tiene la opción de desaparecerse sin explicaciones o sin ningún tipo de delicadeza, pues ya se entra es también a tener respeto por los sentimientos y la preocupación por el otro. Si esto no ocurre es por dos posibles motivos no le gustas lo suficiente o no esta listo para estar en una relación, pues solo esta pensando en él. 
  • Silencios torturantes: En las relaciones uno nunca esta como lora mojada hablando todo el tiempo, es bello estar con alguien y sin decir nada, sentir tanto. Donde una mirada y una caricia, incluso hasta un ronquido se vuelve un momento especial. Pero hay unos silencios tortuosos, que se vuelven como la calma antes de la tormenta, como si algo fuera a estallar. Si esto ocurre, no estamos en la misma pagina y simplemente solo hay dos posibles motivos. No le gustas lo suficiente o no se siente lo suficientemente cómodo para estar con uno.
  • "Eres todo lo que quise en el empaque que no me gusta": Aunque la corporalidad y el físico son factores importantes al momento de construir una relación, no lo son todo, más aún cuando desde un principio permitiste una entrada. Si así actuaste inicialmente, es claro que algo había, pero si esa superficialidad logra opacar lo otro también hay dos posibilidades. O no le gustas lo suficiente o no ha madurado lo suficiente para comenzar a ver otros factores que dan mas peso y que no son tan efímeros como la corporalidad. 
  • Me molesta como te comportas: Confieso que cada que copio un nuevo ítem, me da rabia, pero conmigo, que nivel de ridiculez la mía. En todo caso, nunca me he considerado un hombre masculino, pero tampoco me considero un hombre afeminado. Desde muy pequeño me he movido mas por pasiones del arte, de disfrutar de un libro o de una buena película, que de un partido de fútbol y juegos bruscos. Nunca he sido una persona con una impulsividad de macho dominante sino que he sido mas de racionalizar como el buen nerd que soy. Sino tolera estos comportamientos solo hay dos posibilidades, o no le gustas lo suficiente o simplemente no es capaz de aceptarte como individuo y simplemente debes dejarlo ir.
  • Preguntar todo el tiempo ¿Y si?...: ¿Y si no funciona? ¿Y si no soy suficiente? Y si mas bien no es honesto y se da cuenta que no le gustas lo suficiente y lo único que estas haciendo es perder el tiempo. 
A los hombres se les acabaron las bolas, han olvidado a confrontar y enfrentar sus emociones, que aunque estas puedan ser complejas, es mejor hacerlas saber que ponerle a dar vueltas, sufre usted sufro yo, nos desgastamos, perdemos el tiempo. Y la verdad, que pereza perder el tiempo. Lo que si queda claro es que el chico aquel, que me puso a creer de nuevo, solo había una opción después de reflexionar todo esto.

No le gustaba lo suficiente. Y aunque lo intentó, eso tampoco es suficiente. 

Así empieza entonces mi nueva aventura, señores, estamos de nuevo en el mercado de lo usado, donde el problema no es encontrar algo, es encontrar algo, que valga la pena. 



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